jueves, 10 de enero de 2008

Escalada anticlerical


Resulta muy preocupante la escalada anticlerical de la izquierda española (sin parangón con el resto de la izquierda europea). Parece como si en España la izquierda se hubiera quedado sin más referencia ideológica que la del puro enfrentamiento con la Iglesia católica (y sólo con ella).

En una democracia de verdad, como puedan ser Alemania, Italia, Francia o Gran Bretaña, se respetan TODAS las opiniones, sin lanzar excomuniones por lo civil contra los discrepantes, ya sean Obispos o Fontaneros.

Paradógico resulta, igualmente, que el apostol laico de la Alianza de Civilizaciones, les baile el agua a quienes, desde el más puro fundamentalismo fanático, estan implantando la Yihad en todo el mundo. O se ponga a negociar con terroristas, a espaldas del Parlamento, mientiéndole por todo el morro a la nación.

Al mismo tiempo, los socialistas españoles, y so capa de un trasnochado laicismo, propio del siglo XIX, pretenden enterrar en las catacumbas a quienes no piensan como ellos, mientras defienden a capa y espada las altas cotas de libertad que hemos alcanzado en este país.

Y eso sin contar con la machada acometida por Pepiño Blanco de enfrentarse, nada menos, con Benedicto XVI en materia escriturística. ¡Pero qué atrevida es la ignorancia!

Otro día hablaremos de lo bien que marcha el país (ojo, no me refiero al periódico) en materia económica, y de lo despistada que está la peña roja, que no se entera de lo que, de evrdad, cuesta un café en la calle y encima pregona Urbi et Orbe, que la economía está de dulce gracias al buen hacer de Mr. Z.

martes, 8 de enero de 2008

Protestan porque les obligan a ser legales


Las clínicas abortistas de Cataluña y Baleares protestan porque les estan obligando a cumplir la ley.

Como todo el mundo sabe, la ley española de despenalización del aborto prevé una serie de supuestos para poder abortar.

En muchas clínicas, según era conocido en toda Europa, se permitía cualquier barbaridad porque, al parecer, todo el mundillo del sector (por llamarlo de alguna manera) entendía que la ley era un simple pretexto para cubrir el expediente y permitir abortos a medida.

Pues bien, parece ser que ha habido un fallo en el sistema. Alguien se ha leído la ley, y se ha armado la gorda.

Ahora las clínicas privadas se quejan de que van a tener que cumplir con lo previsto en la Ley. A este paso, Zapatero va a tener que intervenir y pedir tolerancia.

Por lo visto, exigir el cumplimiento de la ley es intolerancia y no supone consenso.